Inspiración
Un trabajo difícil es no caer en la copia.
FUAZ. A veces pienso y pienso, uno consume (ve, lee, escucha, saborea) obras de quienes admira o las que se le cruzan en el camino y de ahí va armando su criterio y distingue estéticas. Pero así como uno termina siendo un producto de lo que consume. ¿Las obras que producimos cuanto tienen de inspiración y cuándo se podría pasar esa linea y considerarse una copia? Siempre hablando de forma inconciente porque al tomar conciencia (quien hace la obra) y saber que uno está copiando creo que ya es claro de qué se trata.
Quizá lo que se me ocurre es pensar que cuando esta última obra tiene una escencia, que hace que sea ésa obra y no otra. Es ahí cuando trasciende y no hace de todo lo consumido más que una base para crear algo nuevo . Y hace de toda inspiración no más que esa fuerza que hace surgir una nueva obra. Que estaría en contraposición de una copia donde sí se reconocería por carecer de escencia, de identidad.
Comentarios recientes