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16 nov

Yo, catador

¿Qué haces si te dicen que estás invitado a ser catador de fernet por un día?

El jueves pasado (13/11) estuve de catador de fernet en el loft de 1882, en Córdoba. Jojoojo. Si, así como leyeron, me ponían dos vasos con fernet (marca 1882 y marca referente del mercado), ponían coca-cola a mi disposición y hielo. Probaba el primer vaso y ponía puntaje. Tomaba agua y galleta sin sabor para poder probar el segundo vaso de fernet que también puntuaba.

Aquí en la foto vemos como Seofilia preparaba su fernet para catar.

Todo comenzó el viernes 07 (de noviembre), cuando Mauro publicó en el blog de la revista Punto a Punto que regalaban invitaciones al loft del fernet 1882. Los ganadores serían los autores de los 8 comentarios con las ideas más creativas para una campaña publicitaria de el fernet en cuestión. Y después de casi una semana en la que se dispararon ideas de todo tipo se dieron a conocer los 8 ganadores. Pero como mi nombre (ni mi nick) no figuraba en la lista y sabían que yo tengo el teléfono de Maradona (así como Bianchi), agrandaron la lista a dos más (para que no sea sospechoso) y me llegó un mail dándome las coordenadas del lugar.

Finalmente nos reunimos, el Jueves (13/11): Xyborg, Pablo, Mauro, Alejandro (otro), Caliope, Toni y yo (Sí, al final faltaron tres personas). Por fuera el lugar no tiene ningún cartel de nada, así que a simple vista uno ni se da cuenta de que es nada menos que  él loft. Por dentro un pasillo y una escalera con carteles de 1882 desembocaba en un salón con muebles antiguos y refinados, una araña, una pantalla gigante, una Nintendo Wii, una mesa de pool (pronunciese p-o-o-l como Capusotto), una mesa de poker en un rincón y cuadro de perros por todas partes. Al sentarnos nos contaron un poco de como hariamos la catación, de como se fue llegando a la fórmula y de que nos mostrarían publicidades.

La catación se hacía en una habitación separada a la que ingresaban de a dos catadores. Mientras tanto en el salón los que esperabamos, jugabamos a la Wii y al pool.

Una vez que terminaron las rondas de catación nos pusieron en la mesa una picada de fiambres, fernet, coca-cola y sanguchitos de miga. ¿Qué más se puede pedir además de mujeres?

Finalmente vimos publicidades y vimos el resultado de la catación: el fernet 1882 empató en ocho puntos con “el referente del mercado” (así nombraban al otro). En las cataciones totales desde que se inició el loft 1882 ganó, no con mucho margen, pero lleva la delantera. En lo personal me parece que el 1882 es más suave, es de mi agrado. Todo siguió hasta que nos dijeron que se había terminado nuestro turno de catadores.

Entre los elegidos de la foto de arriba también estaba otro amigo, Marcos.

Desde ya muchas gracias a mis amigos de la cordobesa revista Punto a Punto que me dieron la oportunidad de ser catador.

Update: Después de todo éso fuimos a un bar de Nueva Córdoba por mi despedida de Córdoba (sí, después en nuevo post cuento de mi vuelta a Perico en 2009).